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Especies de difícil tratamiento: algunas especies de coníferas frecuentemente utilizadas en construcción como abetos, piceas, cedro rojo... son difícilmente impregnables por lo que no es recomendable su utilización en las clases de riesgo que requieren tratamientos en profundidad (clases de riesgo 3, 4 y 5). Casos de riesgo especial: situaciones en las que la probabilidad de ataque de un elemento de madera por organismos xilófagos es muy superior a la media para la clase de riesgo que le corresponde. Por ejemplo en las obras de rehabilitación estructural donde se hubieran detectado ataques previos por agentes xilófagos, se recomienda aplicar como mínimo a los nuevos elementos estructurales protección media en clade de riesgo1 y 2, y protección profunda en clases de riesgo 3 y superiores. |
Tratamiento de piezas de madera laminada encolada: en la fabricación de madera laminada encolada, cuando se prescribe un tratamiento superficial, éste se debe realizar sobre la pieza terminada y despues de las operaciones de acabado (cepillado, mecanizado de aristas y taladros, etc.). En el caso de que el tratamiento prescrito sea de protección media o en profundidad, éste se realizará sobre las láminas, previamente a su encolado. En este sentido se ha comprobado que en general los protectores hidrosolubles son compatibles con la operación de encolado, sin embargo no se tiene suficiente experiencia con los protectores orgánicos. En todo caso deberá conocerse la compatibilidad entre el producto protector utilizado y el proceso de encolado. |
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